Belgrano goleó en la vuelta y gritó campeón en la Galvense

La “B” había caído 1 a 0 en la ida ante Jorge Newbery en Gálvez, pero se hizo fuerte de local y se impuso con un contundente 4 a 0 en la revancha, para dar la vuelta olímpica por sexta vez en su historia. Hablamos con su entrenador Gabriel Tron.

El Club Atlético Belgrano de Colonia Belgrano se consagró campeón de la Liga del Fútbol Galvense después de imponerse en el global a Jorge Newbery de Gálvez por 4 a 1. La historia había comenzado de manera adversa para los Albiazules, que en el primer partido de la serie cayeron 1 a 0 el domingo 5, con un tanto de Diego Santa Cruz.

Sin embargo, después de haber salido primeros en la tabla de la fase regular, tocaba definir la serie de local. Fue así que el pasado domingo 12, ante una multitud en el estadio Delmiro Balbi, la “B” vapuleó al Sporting en un partido que no dejó dudas: 4 a 0 y a dar la vuelta olímpica. Los tantos del equipo de Gabriel Tron fueron convertidos por Ricardo Aguiar, dos por Guillermo Airaldi (ambos de penal), y Santiago Lodigiani.

La Liga Galvense este año se disputó entre diez equipos que jugaron a una rueda, todos contra todos. Los primeros cuatro clasificaron a las semifinales, en búsqueda de la copa. El Club Atlético Belgrano, Jorge Newbery, Barrio Oeste y La Pepita de Coronda fueron los cuatro equipos que llegaron a la instancia decisiva. Allí, el Club Atlético Belgrano venció a Barrio Oeste de Gálvez, para pasar a jugar la final ante Newbery, que llegaba luego de doblegar a La Pepita.

El camino del campeonato fue largo, con muchas idas y vueltas y una pandemia de por medio. Por eso fuimos a hablar con el director técnico del equipo para conocer cómo se gestó la campaña del campeón.

“Armamos un plantel pensando en pelear bien arriba y llegar al menos hasta el último partido. Queríamos jugar la final. Obviamente que a eso no te lo asegura nada, pero era la idea. El equipo funcionó, empatamos los dos primeros partidos, y después empezamos a ganar, y ya el equipo se encaminó. Tuvimos nuestros problemas por lesiones, hubo momentos que hubo que improvisar, pero el que entraba respondía, y se dio una dinámica muy buena en el grupo y en los chicos, porque cada uno se adaptaba a lo que tenía que hacer, y a resolver situaciones que surgían. Los números son muy buenos, quedamos punteros en el torneo regular, y después en play off también marcamos diferencia. En la semifinal ganamos 3 a 0 el partido de ida y ahí encaminamos la clasificación; después perdimos 1 a 0 la vuelta, pero ya teníamos casi todo cocinado. Y la final también, más allá que no nos trajimos un buen resultado de la ida, ya se veía que se podía y ayer (N. del R: por el domingo) no dejamos ninguna duda” relató Tron.

La tan ansiada final

La semana previa al duelo de vuelta fue sumamente intensa en el equipo de Colonia Belgrano, con muchas emociones en el plantel y el cuerpo técnico. “La semana fue un poco tensa, porque también se nos lesionó el jueves un jugador muy importante, que al final pudo jugar. Había varios chicos con problemas de lesiones que llegaron a jugar, hicieron un esfuerzo terrible, pero toda la semana estuvimos viendo si podían estar. Había mucha ansiedad, previo al partido también hablamos de estar tranquilos, de tratar de no cargarse ninguna mochila extra, sino salir a jugar y a ganar, que podíamos hacerlo tranquilamente. Estábamos tranquilos”, explicó el DT.

Este tipo de situaciones no son fáciles para ningún entrenador, debido a que, por un lado, todos quieren contar con sus jugadores de jerarquía, sin embargo se debe analizar hasta qué punto se puede arriesgar con un futbolista que llega con molestias. Para Gabriel Tron fue estar entre la espada y la pared, ante un partido que definía nada menos que un campeonato.

“Esa fue una de las cosas que me mantuvieron la cabeza más ocupada durante la semana: poder determinar si los chicos estaban en condiciones de jugar, ver qué tipos de lesiones eran. Entonces probar, ver cómo andaban, y tomar las decisiones, eso fue por ahí lo más complicado. Estuve hasta último momento decidiendo la formación, para poder pensar todas las cosas que podían llegar a suceder: si ponía a un jugador y se lesionaba, o si me daba una cosa, si me daba otra. Eso me ocupó bastante”, señaló el entrenador.

 

—¿Cómo se dio futbolísticamente el partido de revancha?

—Realmente nosotros salimos con la determinación de ir a buscarlo desde el primer minuto, con mucha decisión. En el partido de ida habíamos tratado de tener un poco más la pelota, de atacar, pero con más tenencia. Ayer le apuntamos a jugar bastante directo, a poner la pelota enseguida en zona de riesgo, en la última parte de la cancha. Tirar toda la presión de la gente, porque sabíamos que la cancha iba a explotar, y los chicos con la experiencia lo iban a saber manejar. Por un lado fue así, lo planteamos así, nos costó abrirlo, porque el arquero de ellos tuvo buenas intervenciones y se mantuvo el cero por un rato. A partir de los 20 minutos abrimos el partido, y se veía que nuestro equipo se potenciaba y que a ellos les estaba costando. Ahí sí fueron llegando los goles. Entonces el segundo tiempo ya fue muy tranquilo, y la goleada podría haber sido más grande realmente, si no fuera por el arquero de ellos.

Al mismo tiempo, Tron explicó cuáles son las condiciones que tiene el Club Atlético Belgrano, en un pueblo de algo más de 1000 habitantes, para pelearle de igual a igual a instituciones de ciudades como Gálvez o Coronda: “Se hizo un nombre acá en la zona, siempre tiene una base de jugadores locales y se busca reforzar con buenos jugadores de otras localidades. Se volvió a reinsertar allá por los 90, en el 99 y 2000 salió campeón dos años seguidos, y eso le dio un nombre, y a partir de ahí siempre se armaron buenos equipos. Después en el 2007 también se salió campeón, se jugaron varias finales. Se sabe que es un equipo al que a los jugadores les gusta venir” detalló.

Además, tampoco restó importancia al papel de la dirigencia y de la gente que día a día acompaña institucionalmente al club: “La dirigencia es muy seria, tiene muchas ganas y muchas ambiciones. La gente también está muy enganchada, y la campaña se hizo más fácil porque tuvimos mucho apoyo. La gente se entusiasmó mucho, y eso va haciendo que haya una dinámica muy buena, que se retroalimenta y siempre podemos estar ahí arriba. Por ahí hay etapas, jugadores que se van y hay que volver a armar, pero en general siempre la idea es llegar allá arriba, y los jugadores de la zona lo reconocen, les interesa venir acá, y después de esto con más razón.”

Dejar una huella

Este plantel de la “B” está integrada y dirigida por figuras que han marcado su nombre a fuego en la institución. El mismo Gabriel Tron fue campeón con la camiseta de Belgrano en las temporadas 1999, 2000 y 2007. Lo curioso es que, además, aún quedan futbolistas dentro del plantel que compartieron equipo con Tron y que se consagraron en esas campañas junto a él.

“Hay dos chicos que son históricos del club: Guillermo Airaldi y Román Ferrero. Fuimos compañeros muchos años, incluso con Román fuimos compañeros de zaga en el campeonato del 2007. Salimos campeones juntos en el 99 y en el 2000, ellos estaban haciendo sus primeros pasos, pero ya jugaban. Tienen una carrera larguísima, y ahora ya hace un tiempo que me tocó dirigirlos, y poder salir campeón” contó el técnico, ex defensor central, que comanda el primer equipo de la institución desde el año 2012, con un pequeño lapsus en 2018.

Tron contó que en su momento no fue sencillo pasar de compañero, a ser director técnico de futbolistas con los que compartió años de plantel: “No hubo ningún problema, porque ellos siempre entendieron bien las cosas, pero para mí el cambio fue brusco al principio, más allá que yo acepté porque quería hacerlo. Pero lleva un tiempo. Uno desde ahora lo ve hacia atrás, y ve que lleva un tiempo, tranquilizarse, ver ciertas cosas desde otro lado, hay una adaptación.”

—¿Qué diferencias hay entre ser campeón como jugador y como técnico?

—Como jugador es una locura salir campeón, pero uno también lo piensa a nivel individual, por más que forma parte de un grupo. Uno sueña con tener algún protagonismo, todos soñamos con hacer el gol del campeonato, por ejemplo. La alegría no sé si es más grande, porque tampoco sé si se puede medir, pero sí hay más euforia. Como técnico sentís una alegría inmensa también, pero es como la satisfacción del trabajo terminado, de haber hecho algo que queda en el club. Uno ya tiene una visión más amplia de las cosas buenas del momento, y de todo lo bueno que se va a generar para adelante. Es ponerse a analizar, porque también cada jugador habrá pensado cómo llegar mejor al domingo, o quién va a hacer el gol; pero yo tenía que pensar en qué equipo poner, a qué jugador elegir, qué decirle a cada uno, entonces es algo un poco más amplio, aunque en definitiva la verdad la tienen siempre los jugadores.

 

Esta nota fue publicada en el suplemento Mirador Provincial, que sale junto a los diarios El Litoral y Clarín. Para leerla online, hacé clic acá.

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